Vamos a recordar tres sencillas verdades en la belleza tradicional:
- El agua fría y el brillo. Es un gesto rápido y obvio, caracterizado por su efectividad. Tras una ducha en que el agua caliente ha permitido una mejor asunción de las propiedades de acondicionador y mascarilla, es hora del agua fría. Ésta, por efecto de la temperatura, cierra las microescamas que conforman el exterior del cabello, uniformando su superficie que reflejará mejor la luz y tendrá mayor suavidad al tacto. El pelo queda, incluso, más suelto. Este típico truco es tan fácil… y, sin embargo, muchas no lo siguen. Haz la prueba, quizá descubras porqué es tan recomendado.
- El cepillado en seco y la mejoría en la piel. Esta es una práctica relacionada con el yoga puesto que alrededor de esta disciplina se crea todo un mundo de salud ( así, con una alimentación específica) y belleza ( con productos estrictamente naturales). Cada mañana, utilizando un cepillo corporal de cedras naturales, se cepilla la piel del cuerpo. Comenzamos desde los pies, en gestos ascendentes para favorecer la circulación sanguínea y el movimiento de la linfa. De los pies a las rodillas, de las rodillas a la cadera y de ésta al amdomen. En él los movimientos serán circulares en el sentido de las agujas del reloj para activar el sistema digestivo. De la muñecas subiremos a los codos, de estos a los hombros… La piel se exfolia así suavemente y a diario, se oxigena y se prepara para cualquier crema hidratante que nos apliquemos normalmente. Es un cepillado suave pero con cierta presión. Nuestra top, Blume, también lo recomienda.
- El aceite tras la ducha y la hidratación. Este típico entre los típicos lo conocemos todas pero lo usamos una de cada tantas… Tras la ducha, con la piel mojada, se aplica en todo el cuerpo con una masaje que favorezca su absorción. Podemos dejarlo actuar un par de minutos antes de proceder a su secado con la toalla, ¡no restregando ni frotando!, simplemente palpando con ella. Es un gesto rápido, que deja más elástica la piel. Nos gusta emplearlo, no como sustituto de nuestra crema hidratante corporal, sino como complemento. En la hidratación nunca es suficiente y por ello sumamos a nuestra crema ( por ejemplo, aplicada de noche antes de dormir) el aceite ( también como ejemplo, aplicado tras la ducha de la mañana).
Os recordamos que estos son los dos momentos más propicios para la aplicación de productos, optimizando sus resultados: tras la ducha, cuando la piel recibe mejor los principios por tener más dilatados los poros, y por la noche, dado que sobre las 3 – 4 h.se produce una mayor regeneración celular mientras dormimos.
Y vosotras, ¿habéis seguido estos trucos alguna vez? ¿Qué “trucos de siempre” sencillos y fáciles de aplicar conocéis? ¡Cuéntanos!





lo del pelo ya lo había oido y ya hace muuuuchos años que termino la ducha con agua fría (pero solo en el pelo!!!!)
lo demás, me lo apunto!!!!
Buen finde!
se agradecen mucho los consejos!!! me compro el aceite ya!!!
lo del pelo ya lo había oido y ya hace muuuuchos años que termino la ducha con agua fría (pero solo en el pelo!!!!)
lo demás, me lo apunto!!!!